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Sábado, 25 de Diciembre de 2010 18:20

El discreto encanto de Recuperar*. De Fábricas y recuperadorxs.

por  Santiago Emilio Montilla Galeano
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Jugando como juega Deleuze en “Lógica del Sentido” y como Alicia en el país de las Maravillas, hay mujeres –muchas siempre- y también los hay varones que crecen, cambian, van siendo más grandes de lo que se están volviendo.

La Argentina minimal que no para de crecer, no engorda, ni se hincha, crece en las grietas y nunca llega a ser mayoritaria.

Lo mínimo está en la basura : cartones que nadie quiere, cartoneros que recuperan lo que los vecinos descartan.

Desde las veredas de la basura hasta la ronda de la pirámide de Mayo, pasando por las esquinas asamblearias, devenires minoritarios horadando los poderes genocidas, los neoliberales, los oligárquico-gorilas.

 

 


No encontraremos grandes sucesos –aunque los haya- que nos expliquen totalidades sobre ascensos y caídas.
Pequeños acontecimientos fuera de la historiografía heredada, comienzos misérrimos, agenciamientos maquínicos: dos amigos y una motocicleta. Puro invento.

Argentina parece trazar fugas mínimas: El Dr. Ernesto Guevara De La Serna, sale en motocicleta con un amigo y desembarca del Granma siendo el Ché. Ni Guatemala, ni Venezuela, ni Méjico, territorio mínimo sustentable de tierra en el mar: isla.
Cuba Libre.

 



Otra cosa es la historia que engrandece las esquicias y las hace monumentos y programas.


Totalizaciones


Fábricas recuperadas, Asambleas vecinales, Movimientos Piqueteros, Cartoneros, Movimientos Campesinos, a simple vista una enumeración de Movimientos, de organizaciones con el orden y el concierto de quien se pone lejos y deja atrás horizontes de revuelta.

Para muchos y muchas son tormentas capeadas a fuerza de necesidad “sin haberse elevado a un programa superador”.

Para otros y otras, molestias en el tránsito y un regusto a temor y lejanía.

Para los más piadosos, recuerdos conmovedores de utopías –de nuevo- caídas.

Totalizaciones trabajadas, cerradas, coberturas representacionales de lo que “siendo” incomoda y que en el pretérito pasado del menos de existencia, parece calmarnos y calma.

De las Razones

Sin embargo no se trata solamente de las razones que se argumentan, ni de las posibilidades científicas de demostración.

Si a cada persona, investigador, observador, militante político le prestamos debida atención descubriremos que no les faltan razones ni argumentos para demostrar que las Asambleas “se han diluido”, o bien que las fábricas recuperadas se irán minimizando en su radicalidad a medida que el tiempo las “acomode en el sistema”.

Es posible que entendamos y nos representemos que lo que han instituido, instituido está y que -en las sinuosidades de la dialéctica y el entendimiento de cuño castoridiano - algo cristalice y haga de estrato en el que apoyar la próxima erupción magmática

Incluso podríamos pensar como decía un compañero de asamblea que había militado en Vanguardia Comunista: “Ser -los asambleístas- como el piloto del calefón, estar encendidos para cuando venga el gas”. Tenía ganas de “síntesis” y esperaba. Larga Marcha de flujos y reflujos, de avances y retrocesos, vanguardias y retaguardias.

En este registro pero de tradición hegeliana otros compañeros de ruta piensan en la “acumulación de contradicciones” e inscriben a estos movimientos como el desenvolvimiento de las paradojas del sistema y que se definirá violentamente por la negación de la afirmación. “Finalmente el capitalismo no puede aceptar que Zannon –podría ser cualquier otra fábrica- exista, van a apostar a la represión. En Zannon se va a jugar la suerte de todas las recuperadas.”- sostienen algunos militantes.

Si en lo Uno están inscriptas todas la posibilidades del ser, por lo tanto lo múltiple no es más que multiplicidad de lo Uno. Si esto es cierto es que ya sabemos todo y “todo lo real es racional”.

Binarizaciones, molaridades, modos del “bien pensar”, claro y distinto que no dejan de ser ciertas pero aquietan potencias en tanto instalan comodidad del pensamiento post-mortem, es decir, la reflexión sobre lo que “ha sido”.
Futurología, instalación del pensamiento en las “Leyes de la Historia” para un pensar y un hacer pleno de sentido antes que este se haga acontecimiento. Las certidumbres de demoras y demiurgos más allá de todos nosotros.

¿Se trata de lo posible? ¿Se trata de los pasajes de cantidad a calidad? ¿La radicalidad se sostiene en las desiciones reales-racionales de quienes comprenden? ¿Recuperar fábricas, tirar cinco gobiernos, asamblear las esquinas, recuperar lo público, eran posibilidades inscriptas en alguna “sábana” programática? ¿Reforma o Revolución?

De los Agenciamientos

El grado cero de la subjetividad o “Nada que perder”

Para aquellos y aquellas que hemos habitado todas éstas razones, el 19 y 20 de diciembre nos encontró lamiéndonos las heridas de la caída de los muros que nos subjetivaron en buena parte de nuestras vidas.
Muchas y muchos enfermábamos de ver como la “fiebre menemista-consumista” instalaba los nuevos modos de la “desaparición-exclusión”:
-Gente detrás de su puerta, sus televisores, de sus tarjetas de crédito y un “uno a uno” ontológicamente imposible pero real. Creación del tipo antropológico “usuario”, grado cero de la ciudadanía neo-liberal.
-Millones de desocupados/as. Imperio del prefijo “des”, grado cero de la existencia, privación de la vida y del trabajo, sub-existencia impuesta a fuerza de terror y consumo.
-Imperio de las impunidades, de las razones de la Obediencia y los Indultos, grado cero de la injusticia y multiplicación de las víctimas.
-Saqueo de los ahorros, grado cero de la clase media y de la desesperación.
-Estado de Sitio, grado cero de la democracia.

El 19 y 20 de diciembre del 2001, trazábamos los mapas de las heridas y emprendíamos modos de la recuperación que no se habían propuesto ni molares, ni programáticos, ni revolucionarios, y que no podíamos prever. Márgenes deseantes de subjetividades no del todo domadas, bordes sin limar por fuera de las gestiones del poder.

El grado cero de la recuperación

“Habeas Corpus”

“Que tengas el cuerpo” es su traducción. Es el mínimo de presencia que requiere un juez a nombre de quién reclama.
Algunas mujeres, madres –no todas- salen a buscar a sus hijas e hijos. Rodando, dándose de frente con un Estado en su grado máximo, el terror de Estado.
Recuperar un cuerpo, lo mínimo de la identidad: un nombre y un cuerpo, separados por la máquina concentracionaria y genocida, por la desaparición.
Otros modos de la desaparición: la magia, los terremotos, los naufragios, cuerpos que no aparecen, nombres sin sepultura, inolvidables, condenados a estar entre el recuerdo y la esperanza.
La búsqueda se hace en la naturaleza –en el mar, bajo tierra- frente a frente con las fatalidades y nuestra absoluta pequeñez individual.
La desaparición forzada por un Estado Terrorista plantea de inmediato otras cuestiones: máximo de desterritorialización de flujos coloniales, de la Francia de De Gaulle a Argelia y reterritorialización de las FFAA argentinas.
Agenciamientos mínimos del foco guerrillero en la máquina de guerra revolucionaria.
Paradojas de esta vida: algunas “viejas locas” caminando una Plaza, caminado tribunales, buscando hijos, haciendo foco, centrando la búsqueda, recuperando lo que sus hijos e hijas les legaron: la intensidad y la persistencia. Ni programas, ni casas de seguridad, ni cobertura, ni alias, ni tradición militante, linaje, elección en un hacer que se dice “habeas corpus”.

Grado (menos) Uno de la Recuperación

“Hoy 2 de abril de 1982, las Fuerzas Conjuntas han recuperado nuestras Islas Malvinas”
Madres buscando hijos e hijas, el Estado Terrorista buscando poder, mujeres recuperando potencia, un Estado desesperando de poder.
Miles de niños-soldados mueren “Bajo un manto de neblina…” y son barridos entre la niebla y el olvido.


Grado Uno de la Recuperación.

Mujeres-Madres-Abuelas, mineras de los socavones del horror, recuperadoras de nietos, trepanadoras del poder de turno, trazadoras de túneles donde la roca viva del Estado se hace agua, el agenciamiento mínimo de una abuela, nietos y nietas.

Grado Dos de la Recuperación

10 de diciembre de 1983, recuperamos la democracia, -más bien el hacer político-; la habíamos perdido, nos la habían desaparecido.
Juicio y Castigo a los culpables: recuperar la memoria, los sobrevivientes, los testimonios, el buen nombre, la justicia.

Grado Cero de la Impunidad


Deberes de Obediencia, Obediencia de los Deberes, Caída de todos los Deberes, Estado Tránsfuga, Estado Estallado, retahíla de las fugas hacia la potestad del Estado Impune.
En otro estrato, el mínimo de Estado y el Mega canje: fuga bancaria, “toma de ganancias” como saben decir los especialistas de los flujos financieros.
Secuestro y desaparición de los ahorros. Aquietados dineros en las cuentas de la clase media que se prometía conservar lo poco o mucho que Menem y Cavallo les habían dejado.
La Alianza reterritorializa a un Domingo Felipe Cavallo devenido “López Rega” de las finanzas, Nigromante del Banco Central en los 80 de la Barbarie, Brujo de las Fugas dinerarias en los 90.
El poder también recupera y recicla.

Grado Tres de la Recuperación

Estado de catástrofe.
De La Rúa quiere decir “de la calle o vía”; allí, el que la quiso “congelar” con el Estado de Sitio no hizo otra cosa que sacudirla como una alfombra para que cayéramos todas y todos en el centro de las esquinas de cada barrio, recuperando una potencia que no imaginábamos.

Ahorros, cartones, hijos e hijas, familiares, plazas, basura, esquinas, amores, libros y alpargatas, políticas; como diría Deleuze: nuevas armas.

Grado Cero de la Investigación. “Política y Subjetividad”

Nuevas armas o la investigación sin especialistas o la investigación “en cueros”, semi-desnudas/os. Expuestas y expuestos a las inclemencias de los acontecimientos, son abrigados por lo mismo que los expone: Fábricas y Asambleas.
Fabriqueros y Asambleístas recibimos con alegría un texto que nos expande y difunde, que muestra como fugamos en una multiplicidad que desborda cualquier aparato: teórico, político, institucional, estatal y nos devuelve al centro del lugar donde habitamos siempre incómodos: la multitud.


7 de agosto de 2006


*Este articulo ha sido publicado, en su edición de septiembre de 2006, por “El Campo Grupal”.

*Emilio Montilla-Galeano, es Licenciado en Psicología, Docente de la Facultad de Psicología de la UBA. , Psicodramatista. Es sobrino de Julio Eduardo Galeano, desaparecido el 12 de agosto de 1978. Es quien ha llevado adelante el caso de Ana Rita Pretti (Vagliati) la hija del represor Pretti, quien hiciera público el 8 de agosto de 2005, el pedido a la justicia de cambio de identidad en repudio a lo hecho por su padre.
Ha sido miembro y co-fundador de la Asamblea Vecinal de Santos Lugares-Saenz Peña, en la provincia de Buenos Aires y co-fundador de dos micro emprendimientos para trabajadores/as desocupados/as de dicha Asamblea.
Ha fundado el grupo El Puente, organismo de DDHH que reúne a familiares de desaparecidos/as, familiares de represores –que repudian- y testigos no cómplices.
Ha creado y coordinado junto a la Comisión Gremial Interna a los trabajadores/as administrativos del Rectorado de la UBA en los Talleres contra la Violencia Laboral en el marco de la asesoría al del Diputado Nacional José Alberto Roselli en el período 2001-2005.
Parte de la producción de estos talleres, ha sido la generación de uno de los ocho proyectos de Ley- actualmente en el Senado de la Nación- contra La Violencia Laboral.
Es autor de: “Violencia Laboral en la Administración Pública. Informe sobre un dispositivo de intervención en el Rectorado de la Universidad de Buenos Aires”
Capítulo del libro que el IFEP, dependiente del Honorable Senado de la Nación, está próximo presentar.
Trabaja además como psicólogo clínico en los barrios en Villa Pueyrredón.

Ultima modificacion el Sábado, 25 de Diciembre de 2010 18:38
Santiago Emilio Montilla Galeano

Santiago Emilio Montilla Galeano

Lic. en Psicología

Universidad de Buenos Aires. Docente UBA

153-089-2436

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