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Jueves, 07 de Octubre de 2010 19:00

ESCRITO:De cómo Edipo se hace Genocida y Antígona Inversa

por  Emilio Montilla
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“Si hay que entender el genocidio desde la herramienta psicoanalítica, habrá que convertir a Edipo: de buen padre y rey, responsable, valiente y reivindicador del bien común en un genocida: ciego por elección, feroz por gusto, aniquilador por vocación. Si esta inversión resultara infame y forzada habrá que volver a Layo, su padre, genocida desde siempre”

Introducción

* Aprovechamos para establecer que si hoy existen Antígonas Inversas y encarcelamos a los Edipos Genocidas, es porque en principio, desde el principio, fueron las Madres, entre ellas mi propia Abuela: la Beba Álvarez-Galeano, quienes hicieron de tripas corazón y del corazón, Antígonas.

Gracias, siempre.

Desde que el llamado padre del psicoanálisis introdujera relatos míticos, cuentos y leyendas para dar cuenta de su singular modo de entender el psiquismo humano se han producido una multitud de debates y controversias.

Muchas de ellas han procurado reubicar las cuestiones relacionadas al Complejo de Edipo freudiano, en un modo de relatar al sujeto, en una leyenda de la modernidad demasiado cercana –a nuestro entender- a la subjetividad europea del pasado siglo.

Desde que Freud introdujera el mito de Edipo hasta el presente Edipo dejó de ser-si es que alguna vez lo fue- una herramienta de uso analógico o metafórico, local y situado, para convertirse en un modelo explicativo y universal para los procesos de constitución del psiquismo humano y de lo que llamamos  nuestra civilización.

Aquí intentaremos devolver, ya no al mito edípico tal cual lo establece el psicoanálisis, sino a los relatos de Sófocles y a la leyenda de la genealogía cadmea su potencia de enunciación colectiva.

Para lo cual nos hemos tomado el atrevimiento de jugar con Edipo Rey, Edipo en Colono y Antígona  cambiando algunas claves socio-históricas de lectura de manera que nos permita reordenar lúdicamente, parte de lo siniestro vivido los últimos treinta años, desde el comienzo del Terrorismo de Estado en 1976.

Proponemos otros relatos que llamaremos Edipo Genocida y Antígona Inversa*. Los incluimos someramente aquí con el ánimo de señalar un modo de conceptualizar-patetizar experiencias inéditas y complejas

Las pensamos como herramientas de uso local y situado; hace algunos pocos años nos permitieron más intuitivamente, si se quiere, abordar las problemáticas que nos reunían a quién esto escribe, psicólogo y familiar de desaparecidos y a la hija –no cómplice- de un represor, como terapeuta y paciente.

Edipo, No

Edipo no es Rey, ni galopa de Corinto a Tebas, Edipo no tiene encrucijadas, disyuntivas y combates accidentales. Edipo no develará enigmas y liberará pueblos de las maldiciones y las pestes. Edipo no asesinará a su padre y se casará con su madre sin saberlo-hamartía, en griego-. Edipo no dudará, ni se sacará los ojos por no haber visto. Ni su hija Antígona, lo acompañará al destierro en Colono. Edipo no morirá. Tampoco Yocasta.

Tampoco habrá un Tirano griego como Creonte, que verá enfrentarse a los hijos varones de Edipo: Polínices y Etocles por la posesión del poder en Tebas. Ni se matarán entre sí, por lo tanto no decretará el entierro y los ritos fúnebres para uno dejando al “traidor” sin sepultura. No habrá traidor.

Edipo Genocida

Edipo habrá sabrá siempre, del incesto y del parricidio. Sobre todo Edipo Genocida sabrá que cosas, qué gentes, qué terrores hacen que el poder perviva. Sabe en qué consiste el poder.

Sabe que la muerte, su muerte, es la que jamás está en cuestión. Edipo Genocida hará cualquier cosa, para no morir.

Edipo G y Creonte harán el uno la sombra del otro, los dos es uno, liquidarán cualquier cuestionamiento.

Yocasta, simplemente enloquecerá.

El Coro, se arrancará los ojos para no ver lo que no conviene.

Edipo Genocida, es filicida, como Cronos. Edipo es la encarnación de Cronos.

La diferencia es que no será desalojado por un hijo varón, Zeus; será su hija preferida, Antígona, la única que podrá con él.

Antígona, No

Creonte, no impedirá a Antígona los ritos fúnebres de su hermano Polínices, impedirá toda sepultura, de hecho no habrá cuerpos a  sepultar.

 

Antígona InversaAntígona y la muerte de Polínices y Etocles

En cambio nuestra Antígona, a la que llamamos Inversa, volverá cuando su padre Genocida crea haber consolidado su poder, pero sobre todo su impunidad.

Para Antígona Inversa, su padre es dos personas: su padre y el asesino de su pueblo, de sus hermanos.

Antígona I. conoce a otras mujeres, aquellas que Edipo, su padre y Creonte quisieron desaparecer junto a sus hijos e hijas. De ellas sabe  que la búsqueda de la verdad tiene sentido.  Ellas también saben en qué consiste el poder y saben como trepanarlo hasta hacerlo viento.

Antígona Inversa, al igual que otros y otras, han aprendido a demoler.

Edipo Genocida, teme morir y sobre todo, teme a la verdad.

Creonte gobierna Tebas y ha disculpado a Edipo G... Ahora es un anciano. Creonte no tiene edad, o en todo caso tiene la que tiene la injusticia. Por eso manda al pueblo a olvidar y sepulta el nombre, la cara y los crímenes de Edipo G.

Edipo G. sueña sus hijos e hijas muertas, en sus sueños es Antígona Inversa, su hija preferida, quien le quita la tierra de la sepultura –Edipo ha muerto- y lo deja a la vista de sus crímenes, lo hace eternamente inolvidable y no inmortal como Edipo G., pretendía.

Antígona Inversa sueña con un padre vivo y un genocida preso –uno y el mismo-. Ella sueña sueños de vergüenza y dolor. Sueña la justicia o la cantidad de tierra suficiente que habrá que retirar del olvido del poder.

Impensables y Desmentidas

Hemos querido con esta reescritura , comenzar a dar cuenta de la complejidad de lo hecho en el trabajo clínico-político con la hija de un represor.

Aquello que para mí en algún momento fueron impensables, se hizo acto en la primera frase pronunciada por Rita al entrar a mi consultorio: “Soy la hija preferida de un torturador y no puedo más con mi vida”.

Primer impensable y desmentida: Ellos no tienen hijos e hijas.

Segundo Impensable y desmentida: “A mi, familiar de desaparecidos, jamás me va a suceder que venga el/la hijo/hija de un represor y desde el repudio por lo hecho, quiera trabajar lo político y subjetivo en juego”.

Dije que lo que no podía ni imaginar, se hizo acto. Así fue, desde ese día, hemos hecho mucho y demasiado poco concepto.

Conclusiones

Con Edipo Genocida y Antígona Inversa he pretendido,  señalar modos del hacer, que creo, irán siendo conceptos con los que trabajar-pensar estas situaciones.

En principio: queremos sostener en tensión, el antagonismo que reúne a dos personas –paciente y terapeuta- ,que han estado de lados opuestos del mismo horror.

Hacer de la crueldad, es decir, de la determinación implacable por la verdad de lo sucedido, una herramienta de corte con la mortificación de lo siniestro.

Salir de un estructuralismo despolitizante de la subjetividad, cómodo en sus miedos y ausencias.

Repoblar el trabajo terapéutico con la complejidad de lo vivido por nuestra sociedad en los últimos treinta años y que nos parece, poco tiene que ver con algunos moldes de subjetivación europeos.

No repetir en el trabajo terapéutico, el modo vincular disociado que los represores tuvieron con sus familias: en casa: papá y mamá -en  análisis: el sujeto del inconciente- en la calle: represor –fuera de sesión: todo lo demás, lo político, lo histórico, entre otros atravesamientos.

Obligaciones y desmentidas de la estructura universal, que nos ubica familiarizando y edipizando en sesión y fuera de ella, hasta el genocidio que sufrimos.

Si en este caso había que edipizar, claramente el mito de Edipo, no podía ser de ningún modo una metáfora de la neurosis, de la perversión o la psicosis, Edipo debía ser Genocida o no ser.

 

De modo paralelo, Antígona debía ser Inversa en por lo menos dos sentidos: no se trata de su hermano, sino de su padre y la operación no es un entierro sino el destierro de Antígona de la identidad paterna,  al mismo tiempo, que se desentierra al genocida impune. .

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

 

Ediciones Digitales de:

1.-Aristóteles. “Poética”.

2.-Heródoto de Halicarnaso, Tomo I al IX de “Historia de Heródoto de Halicarnaso”.

3.-Esquilo. “Los siete por Tebas”.

4.-Sófocles. “Edipo Rey”, “Antígona”, “Edipo en Colono

5.-Homero. “La Odisea”

Páginas Web visitadas: www.librosclasicos.org

www.planetalibro.com.ar

www.temakel.com

www.geniomaligno.com.ar

Ediciones Impresas:

1.-Sófocles. “Tragedias Completas”. Antígona, Edipo Rey y Edipo en Colono. Ed. Cátedra. Año 2000. Madrid.

2.-Sófocles. “Antígona” Ed Universitaria. Chile. 2004.

3.-Grimal, P. “Diccionario de Mitología Griega y Romana” Ed Paidós. 1° edición, 4° reimpresión, 2005.

5.-Jaeger,W “Paideia” Fondo de Cultura Económica de México. 15° Edición.2001

6.-Artaud, A. “El teatro y su doble” Ed. Sudamericana, 1° ed. 2005.

7.-Zygouris, R. “Después de Lacan. Encuentros y despedidas”. Ediciones Portezuelo. 1° Ed 2006.

8.- Deleuze, G y Guattari, F. “El Antiedipo. Capitalismo y Esquizofrenia”. Ed Paidos, 1985.

9.- Fernández, Ana María y colaboradores/as. “Política y Subjetividad”, Ed. Tinta Limón, 2006.

10.-Montilla-Galeano, E. “Rev(b)elar, Recuperar, Reparar, Restituir” Trabajo presentado en el V Congreso de Salud Mental Y DDHH de la Asociación Madres de Plaza de Mayo.

Ultima modificacion el Lunes, 17 de Enero de 2011 11:15
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