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Violencia laboral (3)

Miércoles, 27 de Abril de 2011 20:26

"Garrahan" : Hospital Nacional de la Violencia Laboral.

por Miguel Abelans mail:emergenciasiglo21@yahoo.com.ar

La cultura represora y discriminativa hacia los trabajadores de salud en el Hospital  “Garrahan”
El principio “ético” de la gestión institucional en el “Garrahan”, se puede sintetizar en la siguiente frase:  el fin siempre justifica los medios. Cuando el fin justifica los medios, el sistema está dispuesto a todo, incluso destruir a sus trabajadores, con tal de alcanzar sus  objetivos. (El fin: la corrupción, el medio: la violencia)
Gestión, en una organización donde los hechos de violencia no se previenen y mucho menos se intentar resolver, todo lo contrario se repiten, se perpetúan, con el sentimiento que no se puede hacer nada.  Donde el abuso del poder es una constante.  Organización donde la impunidad beneficia la subsistencia de la violencia. Impunidad que tiene  un doble mensaje, uno, para el victimario (funcionario político) que lo vigoriza en su posición y el otro mensaje, hacia las víctimas (trabajadores de la salud) indicándoles que no tienen defensa, que se tienen que disciplinar  y que es inútil que denuncien. Y si denuncian  deberán  pagar un alto costo (léase, sanciones, persecución laboral, discriminación, etc.) Organización, donde se naturaliza y se perpetua la violencia bajo la tutela corporativa hegemónica medica, los directores políticos, los empresarios que lucran con la falta de salud de la población  y no quiero excluir, la importante complicidad traidora y entreguista de los Derechos de los trabajadores: el sindicato UPCN Garrahan Y todo, sostenido y subsidiado por el Estado.
En el Hospital, los violentos no son separados, en todos los casos, surge una reacción mafiosa que los encubre y protege. Y rápidamente, muchos, son “recompensados” por su tarea con un puesto jerárquico, el ingreso de un familiar o algún “negocio” redituable, relacionado con la Mutual o con la Fundación hospitalaria.

Organización, donde la violencia es obstáculo no sólo para el ejercicio de los Derechos Humanos a la integridad física o el Derecho a la vida, sino, también para el Derecho a la dignidad, reitero, especialmente para los profesionales dedicados a la  Enfermería, mayoritariamente mujeres . Esta mayoría femenina no escapa a que formen parte de una construcción social, donde se funda un modo  de subjetividad para las mujeres, que tiene que ver con la obediencia, la prolijidad y con el sometimiento. Donde se las hace trabaja en un clima de constante violencia física (condiciones laborales, acoso sexual) psicológica y  moral, lo que deriva en la descalificación de su trabajo y en el paternalismo médico, que significa no dejarlas asumir responsabilidades, considerando que carecen de autonomía y deben estar bajo tutela permanente.

La violencia política-burocrática institucional  del Hospital impacta en la salud de los trabajadores y en los resultados de la administración de personal en el ámbito estatal  y asegura la permanente y sólida corrupción en el Estado.  Corrupción, que para perpetuarse, requiere, en primer término, conductas violentas en la gestión del  personal, en segundo término, impunidad autoritaria de los agresores y por último víctimas.  Así se tutela la agonía del Estado de Derecho. Solo cabe esperar, que nosotros las “victimas“,  dejemos muchos, la evasión que nos caracteriza, otros  el miedo, otros la adaptación pasiva a la realidad aceptando la violencia y el maltrato como algo natural. Y muchos  dejemos de mirar hacia otro lado y nos comprometamos poniéndole límites a esta lacra
Los procedimientos y modalidades  de la violencia político-burocrática han adquirido tanta fuerza e impunidad, que se manejan, mediante la intimidación, el miedo y la manipulación. Encadena psicológicamente a los trabajadores, ocasionan sistemáticamente situaciones de malos tratos, repetición de conductas y actos discriminativos, abusivos, descalificadores y fraguante violación del  Derecho a la Integridad física y mental del trabajador, el respeto a su honra, el Derecho al reconocimiento de su Dignidad y a no ser discriminado , a las libertades políticas y económicas fundamentales de la persona humana y también el Derecho a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo .

Amplio ilustrando que las autoridades máximas del Hospital  son un grupo integrado por funcionarios preferidos por la política de turno y no por una selección, basada en la idoneidad, la responsabilidad, la trayectoria moral ni la eficiencia. Algunos son “elegidos” desde la Administración de la Ciudad y otros de la Nación. La misión, de los mismos, parece ser la preservación del sistema perverso e indigno.  Utilizando, para ello, el ejercicio del poder mediante la fuerza (no solo) física (sino también) psicológica, emocional, económica y política. Son los que certifican con sus arbitrarias disposiciones y resoluciones, conservar y perpetuar  las más variadas modalidades de violencia institucional hacia los trabajadores entre muchas otras menciono , asignación clientelar  corporativa o amiguista de los cargos de dirección nombramientos de no idóneos en cargos de gran responsabilidad abierta violación de normas vigentes ,concursos no transparentes , sumarios injustificados , acoso laboral , hacinamiento laboral y condiciones de trabajo denigrantes , recortes salariales , amenazas de toda índole, conductas violentas en la gestión de personal , etc.  Al mismo tiempo, si esto era poco, gozan de impunidad absoluta, incluso en la Justicia, donde la mayoría de los jueces carecen de los principios democráticos necesarios y se atan, codiciosamente,  a la voluntad de los gobernantes  En definitiva los considero  responsables absolutos de las políticas organizativas y de prácticas de vulneran los Derechos humanos de los trabajadores.

Finalmente, es primordial que la garantía de los principios y derechos fundamentales en el trabajo nos aseguren la posibilidad de exigir, libremente y en igualdad de oportunidades, una participación justa en las riquezas a cuya creación contribuimos. Ninguna sociedad ha progresado aniquilando los derechos de las personas y menos aun, los de los trabajadores.
Pero, no se puede ignorar una realidad, parecemos  aislados, es por ello, que la  intención de esta comunicación pública es promover una amplia solidaridad, para construir una cultura asociativa en defensa de nuestra Dignidad, para enfrentar a la violencia política y laboral, con fuertes convicciones democráticas  y por la edificación, entre todos, de un Estado  más transparente, más humano y más equitativo.
Este simple ciudadano enfermero se pregunta:
¿Tengo que, pasivamente, ver como día a día se deteriora mi salud y la de mi familia?
¿No se puede hacer nada contra la “potestad” del Estado para violar sin límites  los Derechos  de los trabajadores?
¿Que señala nuestra Constitución sobre el Derecho a la Integridad física, mental y social. ?
¿Las Organizaciones defensoras de los DDHH, con todo respeto, que publicitan  mediáticamente sus objetivos y acciones, no consideran a los enfermeros/as como personas con Derechos?
¿La desvalorización social de la Enfermería, que hacen los políticos y el poder legislativo  será el motivo por el cuál, no les interesamos?
¿Con la existencia de tantas mujeres en el poder, llegará la comprensión y la sensibilidad necesaria para ocuparse de nuestra marginada profesión?
Compañeros, Trabajadores, Ciudadanos, Colegas, periodistas,  juristas, jueces, fiscales, diputados, senadores, políticos honestos, legítimos dirigentes gremiales  sindicatos no corrompidos, Organizaciones, etc.  Muchas gracias por la atención, por las potenciales respuestas, por cualquier tipo de ayuda solidaria  y restauradora ante tanta magnitud de la injusticia existente.

Abelans Miguel Ángel
Enfermero Prof. Mat. 36441
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Domingo, 19 de Diciembre de 2010 18:13

ESCRITO:Pericia acerca del daño psicológico sufrido por trabajadorxs del Rectorado de la Universidad de Buenos Aires en situaciones de violencia laboral.

por Santiago Emilio Montilla Galeano

PERICIA

http://elyugofilm.blogspot.com.ar/p/creditos.html

 

Puntos de Pericia

Detectar signos y síntomas de Daño Psicológico en los trabajadores del Rectorado de la Universidad de Buenos Aires, a partir de recibir éstos malos tratos de parte de las jefaturas y terceros vinculados, relacionados directamente con el vínculo laboral.

 

Metodologías

1.- Encuesta realizada en noviembre de 2002, sobre un total de 1039 trabajadores de todas las sedes del rectorado de la U.B.A, se relevaron 439 casos. Aclaramos que si bien la encuesta no estuvo dirigida a la problemática del Acoso laboral, pudieron, a través de sus datos trazarse líneas de tendencia que permitieron diseñar estrategias para su visibilización y detección.

 

2.-Talleres grupales: Se realizaron durante el año 2003 y parte del 2004, reuniones con los trabajadores de los diferentes sectores afectados por lo que los trabajadores definían como malos tratos por parte de las jefaturas de: Compras (a cargo de la Sra. M P), Tesorería ( a cargo del Sr. Ä F ), Personal (a cargo de la Ingeniera H), Sumarios (a cargo de la Dra. L  G). Secretaría de Hacienda a cargo del Secretario Dr. G.

A dichos talleres asistieron cincuenta personas, todos ellos directamente afectados por las conductas de acoso por parte de sus jefes y terceros vinculados.

 

3.- Entrevistas Individuales y testimonios: Se entrevistaron individualmente a algunos de los asistentes para evaluar con mayor precisión el daño psicológico provocado.

 


Lunes, 13 de Diciembre de 2010 19:12

ESCRITO: Violencia Laboral en la Administración Pública. Informe sobre un dispositivo de intervención en el Rectorado de la Universidad de Buenos Aires.

por Emilio Montilla

1.1 Introducción.

 


http://elyugofilm.blogspot.com.ar/p/download-film.html

A principios de 2003, la Comisión Gremial Interna del Rectorado de la Universidad de Buenos Aires, se pone en contacto  con el Dip. Roselli, invitado a una asamblea en la sede de Azcuénaga 280* . En la misma es informado por la gremial y los trabajadores de varias sedes del Rectorado, sobre las situaciones de violencia laboral que estaban sufriendo una gran cantidad de agentes por parte de las jefaturas de sectores claves de esa institución.

 

El reciente suicidio de una compañera del sector de Tesorería sito en   Viamonte 433, era adjudicado a una modalidad de  violencia, que la Lic. Diana Scialpi dio en llamar: violencia político-burocrática[1].

 

Alertado por la gravedad de la situación el dip. Roselli designa para ocuparse de profundizar en la problemática, al Lic Emilio Montilla ** al mismo tiempo que se determina un plan de trabajo que incluye  para comenzar, una serie de entrevistas cualitativas con afectadas/os inmediatos y directos por la problemática; reuniones con el cuerpo de delegados de la Comisión Interna, para explorar los modos y los diferentes tipos de soluciones que habían adoptado hasta el momento para abordar la cuestión.

 


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