Estas aqui:Inicio»Parto libre y respetado
 

Parto libre y respetado (12)

Esta sección la hemos creado con el objetivo pensar colectivamente las situaciones instituidas por la medicina sobre el embarazo, el parto, el puerperio y la crianza de lxs niñxs, y que suelen ser naturalizadas como parte de rutinas aceptables y saludables. Situaciones cómo: excesivas ecografías, estudios -llamados de rutina- que se hacen en el embarazo y que muchas veces son innecesarios, la entrega transferencial y confiada de la mujer y la pareja al médico-obstetra (en general varón), prescripciones de medicamentos innecesarios, internaciones apresuradas con falsos trabajos de parto, inducciones medicamentosas con goteos de oxitocina, prácticas o manipulaciones sobre el cuerpo de una mujer en absoluta dependencia, episiotomías, anestesias, cesáreas inducidas, entre otras. Muchas de estas prácticas pueden ser evitadas si se respetan los tiempos, las decisiones, los deseos de la mujer y su pareja, es decir si se reconocen los partos como momentos biológicos, naturales y normales de la vida.

La psicología perinatal es un área de la psicología que trabaja en estas situaciones pero por lo general, inserta en el sistema médico y sin cuestionarlo en absoluto. Si bien nosotros también trabajamos con estas situaciones embarazo, parto, puerperio y crianza, no lo hacemos desde un mismo y único enfoque, pues nuestro abordaje es complejo; respetando la complejidad y singularidad de cada familia, pareja, mujer y situación. Esta pragmática no se postula a ser parte de ninguna rutina, ni médica, ni psicológica

Nos proponemos desde nuestra propia práctica clínica, desde nuestra propia vida revisar estas situaciones, comenzando por el respeto en las decisiones de las mujeres, sus parejas. Lo hacemos con el objetivo de devolverles el poder, la potencia, la potestad y la confianza para que llevar adelante desde la concepción, la gestión de su erotismo, su capacidad de engendrar vida, sostenerla y multiplicarla en una crianza lúdica y disfrutable. Primordialmente autogestiva.

Categorias secundarias

Links (2)

 

Compartimos algunos links de sitios que pueden resultar interesantes para seguir pensando el tema del parto libre, respetado y asistido.

Esperamos aportarles herramientas para pensar distintos modos de tomar algunas decisiones trascendentales en nuestras vidas.

Ver artículos ...
Martes, 10 de Julio de 2012 22:18

Aportes de la Psicología ante la elección del modo de parir

por Sofia Rosa Siqueira Varejao
Vota este articulo
(3 votos)

“Aportes de la Psicología ante la elección del modo de parir[1]

El rol del psicólogo es una cuestión compleja de pensar ya que no tiene una única función ni definición sino que depende y está relacionado por varios factores. Algunos de ellos son el lugar donde trabaja (contexto), lo que hace (su práctica), cómo lo hace, cómo lleva adelante su práctica (la técnica, las teorías que rigen su práctica), y su estilo personal. De esta manera, el rol de un psicólogo comunitario no será el mismo que el de un psicólogo psicoanalista por ejemplo. El primero trabaja inmerso en una comunidad con una práctica participativa y horizontal, promoviendo un cambio social. El segundo, se desarrolla en un consultorio particular, con una teoría particular que sostiene su práctica. Ambos difieren del contexto de trabajo, de la praxis que realizan, cómo la llevan a cabo y por supuesto del estilo personal.

La ley que rige nuestra práctica evidencia que no hay una clara especificación del rol del psicólogo, pero hace alusión a las competencias, los derechos y obligaciones.

Por lo tanto, nuestro rol es algo que está en construcción permanente y depende del ámbito en el que se desarrolle, la demanda que de allí surja y el estilo personal.

Durante la perinatalidad nuestra función consiste básicamente en sostener y acompañar en los momentos previos, durante y después del embarazo hasta los primeros años de vida del niño. Si bien se trabaja principalmente con el vínculo madre- bebé, el sostén y el acompañamiento brindado es también a la familia que los contiene.

Nos caracterizamos por ser facilitadores de los procesos de comunicación, ofreciendo estrategias de afrontamiento y brindando información veraz y comprensible, considerando no sólo procesos psicológicos, sino también fisiológicos y evolutivos. El trabajo que hacemos apunta a crear herramientas para ser utilizadas en aquellos momentos y situaciones que generan dudas, miedos e incertidumbres; herramientas que nos sirvan para convertir una traba, un problema, un síntoma u obstáculo en una fortaleza.

 

Recorrido socio- histórico y cultural sobre los modos de parir

Antiguamente las mujeres parían solas y en sus hogares. Con el tiempo esto fue cambiando y comenzaron a ser acompañadas por mujeres con más experiencia –que ya habían tenido hijos- que las ayudaban brindándoles sostén físico y psíquico. Ante cualquier tipo de complicación que surgiese en el momento del nacimiento del niño, se recurría a brujerías para atender las problemáticas. De este modo, la muerte del bebé o de la madre era una posibilidad que podía acontecer y si ocurría se consideraba como parte de la vida. Estas mujeres que acompañaban fueron reconocidas por sus distintos nombres: comadronas, matronas, parteras, etc.


Estas acompañantes han sido aceptadas socialmente durante un largo tiempo. Podríamos decir que parir con mujeres que ya habían vivenciado y experimentado un parto era algo socialmente instituido. No se pensaba ni se hablaba de la intervención o participación de otros profesionales de la salud.

A fines del Siglo XVIII, principios del Renacimiento, con el desarrollo de las sociedades urbanas y la profesionalización de la medicina, las parteras fueron desplazadas y el nacimiento fue llevado a instituciones médicas. De este modo parir en instituciones hospitalarias –lugar extraño a la familia- comenzó a ser lo instituyente, siendo hoy finalmente lo instituido y comúnmente elegido.

Actualmente es la institución y el equipo médico especializado quienes atienden y acompañan el embarazo y parto, brindando sostén y seguridad. Las parteras han sido desacreditadas y el lugar que se les ha asignado es de auxiliares o colaboradoras de los obstetras. Ahora se las nombra y reconoce como obstétricas, lo que implica un desdibujamiento de su función y asimilación a la del médico especialista.

Este cambio podría pensarse que implica la concepción del nacimiento como una enfermedad y no como un proceso natural y fisiológico. De este modo, se comienzan a realizar prácticas consecuentes con este modo de concebir el embarazo y parto: aplicación de anestesias peridurales, partos inducidos con oxitocina, episiotomías, fórceps, cesáreas, etc.

 

Maternidad y maternaje

El embarazo y el parto son momentos muy particulares y sensibles en la vida de una mujer y su familia, por ello es necesario ofrecer la contención y el cuidado adecuados. La elección de ser madre implica un proceso interno de reorganización que se desarrolla, antes, durante y después del embarazo y el parto. La gestante durante el embarazo entra en un estado particular de cambios físicos, biológicos, hormonales, afectivos y psíquicos, en torno a los cuales se abocará su vida. Varios autores han hablado sobre esto, algunos de ellos son: Donald Winnicott nombrando este proceso como Preocupación Maternal Primaria y Daniel Stern como Constelación Maternal.

En relación a este proceso de cambios y reorganización, se hace necesario mencionar la diferencia que existe entre maternaje y la maternidad. Maternidad es lo que sucede a nivel físico, parir es el acontecimiento biológico. Maternaje es el proceso interno, afectivo y psíquico que puede acontecer o no en la mujer. Se trata de cambios que tienen que ver con la acomodación del cuerpo de la mujer, los ritmos, la cotidianeidad, el afecto, etc.

Es necesario entonces, brindar contención durante estos momentos particulares, ya que la maternidad implica una de las etapas evolutivas que más cambios conlleva dentro del grupo familiar. Estos cambios nos hacen reflexionar sobre lo naturalizado e instituido en nuestra sociedad sobre el parto en instituciones hospitalarias.

 

Hacia una deconstrucción de lo instituido

Con esta breve revisión histórica, se visibilizan algunas cuestiones que serían necesarias deconstruir. Lo instituido y socialmente establecido como normal no siempre es lo más saludable y mucho menos lo que se desea.

Medicalizar un parto y patologizar un embarazo trae aparejado la intervención de ciertas prácticas perjudiciales hacia una mujer, su bebé y familia.

La atención que comúnmente se recibe en un hospital o clínica en el momento de un parto normal que no presenta grandes complicaciones suele estar groseramente intervenida. La asistencia brindada es por un equipo médico lo que implica una cadena de sucesos que suelen ser más o menos los siguientes: la gestante rompe bolsa, se dirige a la clínica, y allí queda internada a la espera de que se produzca el nacimiento. En la internación puede estar acompañada por su pareja y algún familiar además del equipo médico.  En el momento del alumbramiento, no siempre permiten la presencia del padre.

Una vez internada, a partir de este momento se le aplica suero intravenoso y se considera que la mujer comienza con el trabajo de parto. Suele darse algún tiempo para que aparezcan las contracciones que llevarán al nacimiento del niño. Si esto no sucede, se administra oxitocina artificial[2]. Mientras tanto la mujer permanece acostada en la camilla, en posición horizontal y casi inmóvil. Durante estos momentos varios tactos fueron realizados para evaluar la dilatación de la madre. Si con la administración de la oxitocina, y algunas maniobras de dilatación por parte del equipo médico ésta no es suficiente, se continúa con la inducción del parto; se le pide a la madre que puje con cada contracción y se le prolonga la administración de oxitocina sintética. En estos momentos existe la posibilidad de administrar anestesia peridural[3] ya sea por decisión del equipo médico o porque la solicita la paciente. En el mejor de los casos, suelen realizarse episiotomías[4] para ayudar al nacimiento. Si surgen complicaciones, como por ejemplo disminución del  latido fetal, se realizará una cesárea[5]. Una vez producida la salida del bebé por cesárea o el nacimiento por parto vaginal, quien lo recibe es el médico. Inmediatamente se le corta el cordón (si el padre está presente, en algunas instituciones permiten que él lo realice), se lo acercan por unos instantes a su madre, y enseguida se lo llevan para hacerle algunos estudios, chequeos e intervenciones de rutina en los primeros minutos de vida.

En relación a todo lo expuesto es necesario pensar, ¿qué clase de respeto y acompañamiento se le está dando a la mujer y su pareja con este tipo de asistencia?

En las instituciones son escasos los partos que son sin intervenir, respetando el tiempo y modo que tiene la mujer de parir. Los procedimientos de internación y la violencia que se ejerce sobre las mujeres, como inducir un parto y luego terminar en una cesárea o no permitir la entrada de la pareja en la sala de partos, son acciones que dejan marcas muy profundas a nivel físico y psíquico tanto en la madre como en su hijo.

Es indudable, que las intervenciones médicas y hasta quirúrgicas ante situaciones dificultosas muchas veces pueden reducir riesgos y hasta salvar vidas ya sea de la madre o el bebé. Sin embargo, es necesario tomar consciencia sobre la diferencia entre el uso y el abuso de la tecnología con la que actualmente contamos.

En relación a esto, la Organización Mundial de la Salud elaboró una guía para el cuidado antenatal, perinatal y posparto.[6]

 

Volver a la fuente

Actualmente y desde hace unos siete años, se visibilizan otras alternativas de partos, que no necesariamente son nuevas o novedosas sino que se trata de un intento por volver a lo natural, volver a la fuente. Partos en el agua, partos en las casas, casas de partos, son algunas de las alternativas que comienzan a instituirse. Este intento por volver a lo natural se observa también en la alimentación y en la educación. Alimentaciones macrobióticas, naturistas, huertas, colegios waldorf, son algunos de los ejemplos.

Es así como comienzan a escucharse otras figuras que acompañan el embarazo y parto: las conocidas parteras –u obstétricas-, puericultora[7] y las doulas[8]. También hay organizaciones que fomentan un parto humanizado, natural y respetado.

 

Parto libre y respetado

Desde hace algunos años se están escuchando otras alternativas en torno a la elección del modo de parir. Una de ellas es la que se conoce como el parto respetado y libre. Se trata de una corriente relativamente nueva que propone un parto sin intervención, asistido y acompañado por las parteras y en caso que lo amerite la situación, por médicos. El uso de la tecnología es mesurado y sólo se aplica cuando es necesaria, es decir cuando hay alguna situación de riesgo. Son las parteras y médicas/os con quienes trabajan los que deciden si es necesaria una intervención o internación, pero dando lugar, escuchando y explicando a la familia.

Un parto respetado es un parto libre y saludable e implica experimentar el proceso del nacimiento ya no como una patología o riesgo (medicalizado) sino como un proceso fisiológico puramente genital y sexual. Respetar quiere decir  escuchar los deseos de la parturienta, sus tiempos, necesidades, límites y posiciones en el modo de parir. Se trata principalmente de tener acceso a las emociones y deseos de los gestantes y respetarlos. Un parto libre y respetado no es sinónimo de atravesar un embarazo sin controles médicos, sino realizando los necesarios para que sea seguro. Parto libre es contemplar las infinitas variables de acuerdo con el deseo de la futura mamá, confiando en la sabiduría del cuerpo y las emociones que ellas experimentan.

 

Las instituciones médicas y la tecnología como una herramienta

Se evidencian en la actualidad distintos modos de llevar adelante un embarazo y un parto. Dos de los mencionados en el presente trabajo son: aquel asistido sólo por parteras con una concepción más natural de este proceso o el asistido por un equipo médico.

Parir en una clínica o en un hospital implica que tanto la madre como su hijo estarán asistidos y atendidos en el caso de que alguna complicación surja. En este sentido, es necesario destacar la importancia de contar con los avances de la tecnología en caso de complicaciones en los partos, haciendo un uso racional por parte de los médicos. La creación de un área de neonatología por ejemplo, ha evitado complicaciones y hasta muertes neonatales.

Si bien las intervenciones, las prácticas y el uso de la medicación por parte de los equipos médicos han permitido disminuir riesgos, evitar posibles enfermedades y muertes, esto no ha sido sin consecuencias.

La Organización Mundial de la Salud dice que el cuidado del embarazo y parto normales debe:

“Ser basado en el uso de tecnología apropiada, lo que se define como un conjunto de acciones que incluye métodos, procedimientos, tecnología, equipamiento y otras herramientas, todas aplicadas a resolver un problema específico. Este principio está dirigido a reducir el uso excesivo de tecnología o la aplicación de tecnología sofisticada o compleja cuando procedimientos más simples pueden ser suficientes o aún ser superiores”[9]

 

La importancia de estar informado. Saber poder.

Estar informado fehacientemente sobre cuestiones de la salud, riesgos, y distintas opciones posibles por tomar, no sólo da más seguridad sino que posibilita que la parturienta pueda tomar decisiones genuinas y fundadas. Contar con información, adquirir conocimiento y saber para poder pensar, permite poder elegir y empoderarnos, es decir ser dueños de nuestras propias decisiones y actos. En el actual mundo globalizado, la información es fácilmente adquirida por diversas fuentes. Sin embargo, ésta no siempre es  veraz, por lo que es necesario contar con el asesoramiento de profesionales de la salud que informen y asesoren sobre el tema como es el caso de las parteras, psicólogas/os, neonatólogos  y médicos que respeten la elección en el modo de parir.

 

Conclusiones

La intervención del psicólogo durante la perinatalidad y ante la elección del modo de parir radica en adoptar un enfoque de trabajo salutogénico y preventivo, brindando información científicamente veraz. Se trata de trabajar como un agente de cambio, generando consciencia, indagando en las necesidades y límites que tienen los futuros padres, ayudando a que se conecten con sus emociones, deseos y sensaciones más profundos, para llegar a construir una decisión genuina y fundada. Se trata de pensar juntos para que el poder y la decisión tomada sean de los padres.

Para que este trabajo pueda realizarse, es condición necesaria que el psicólogo esté adecuadamente informado para poder transmitir información veraz, que pueda sensibilizarse ante las necesidades y deseos que la mujer y su pareja tienen, y sobretodo que tenga creencia en aquello que hace. Sin esto, será imposible poder generar herramientas de pensamiento  y brindar un apoyo psicosocial útil. Poner en palabras las emociones, pensar y hablar acerca de los miedos y los deseos, probablemente sean un buen camino para ayudar a los padres a tomar una decisión cabal. ¿Quién mejor para acompañar en este proceso que el psicólogo?

Si bien en la actualidad no se desconocen las distintas posibilidades de los modos de parir, se continúa eligiendo por lo instituido del sistema médico hegemónico, justamente por ser lo común, lo que la gente está acostumbrada a elegir y escuchar y ver lo que otros eligieron. Esto no quiere decir que sea una decisión errónea, pero creemos que muchas veces no es genuina, sino que es impuesta por creer que no hay otras opciones o por no contar con la información pertinente que brinde herramientas para afrontar las dudas, miedos y temores que implican la elección de algo poco conocido.

Existen otros modos de parir que mucha gente conoce de haber escuchado, pero no cuenta con información y la confianza suficiente acerca de estos. ¿Será porque por lo general el embarazo y el parto están bajo el control de la medicina? ¿Por qué la gente aún sabiendo que hay otros modos de parir eligen el medicalizado o intervenido y no asistido?

Creemos que contando con mayor información objetiva, asesoramiento y sostén por parte de los profesionales de la salud con conocimientos en el tema, se podrían tomar otras decisiones, considerando las necesidades y deseos de los padres.

La importancia de nuestro trabajo durante la perinatalidad radica en un abordaje interdisciplinario, con parteras, neonatólog@s y médic@s trabajando en equipo para acompañar y cuidar a la mujer y su pareja durante este período. Nosotr@s somos agentes de salud necesarios en estos ámbitos, no solo para contener y acompañar, sino también para asesorar adecuadamente, ayudando a pensar y elegir, considerando la particularidad de cada familia.



[1] Este trabajo es la reforma de un proyecto de investigación presentado en la Práctica de Psicología Perinatal del ciclo de formación profesional de Licenciatura en Psicología de la Universidad de Buenos Aires en el año 2010.

[2] Hormona muy concentrada que se aplica durante el trabajo de parto para que las contracciones sean más frecuentes y más intensas. Se utiliza para inducir un parto y para acelerar la dilatación.

[3] La anestesia epidural o anestesia peridural es la introducción de anestésico local en el espacio epidural, bloqueando así, las terminaciones nerviosas en su salida de la médula. Actúa reduciendo la sensibilidad en la parte inferior del cuerpo, lo que disminuye de forma considerable el malestar provocado por las contracciones, y en algunos casos incluso puede llegar a la insensibilidad.

[4] Realización de una incisión quirúrgica en la zona del perineo femenino cuya finalidad es la de ampliar el canal "blando" para abreviar el parto y apresurar la salida del feto. Se realiza con tijeras o bisturí y requiere sutura.

[5] Es un tipo de parto en el cual se practica una incisión quirúrgica en el abdomen (laparotomía) y el útero de la madre para extraer uno o más fetos. Fuente http://es.wikipedia.org/wiki/Ces%C3%A1rea

[6] Véase link en esta misma página

[7] La puericultura es una práctica que consiste en contener, escuchar, observar y asesorar en los primeros momentos del encuentro madre-hijo.

[8] Asistente sin titulación oficial que proporciona información, apoyo físico y emocional a las mujeres durante el embarazo, el parto y el post parto.

[9] Principios de Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca del cuidado perinatal, véase Anexo.

Ultima modificacion el Martes, 10 de Julio de 2012 22:33
Martes, 03 de Julio de 2012 19:08

Grupos de preparación física y emocional para el parto

por Edith Diez y Sofía Siqueira
Vota este articulo
(1 Voto)

Durante el embarazo se atraviesan muchos cambios físicos, psíquicos y emocionales. El parto es sólo un momento de todo el proceso del embarazo. El objetivo de los encuentros es prepararse para el momento del parto creando y adquiriendo nuevas herramientas que nos resulten útiles y beneficiosas para atravesar del mejor modo posible el último período del embarazo y el parto. Para ello abordaremos varios temas que son fundamentales.

Ultima modificacion el Martes, 10 de Julio de 2012 22:35
Viernes, 07 de Octubre de 2011 11:45

Por el derecho a elegir

por Administrador
Vota este articulo
(1 Voto)

Por el Derecho a Elegir el Parto

 

Por el derecho de la mujer a elegir cómo, dónde y con quién parir.

Impulsan esta campaña la Asociación Nacional de Parteras Independientes junto con diversas familias, en busca de la libertad de elección para el parto.

En el mes de agosto pasado, se realizó el III Congreso de Partería en la Cuidad de La Plata. Bajo este marco, se comunicó los detalles de la reforma y actualización de la ley que regula el ejercicio de la profesión Obstétrica en Argentina. La ley vigente, determina que las parteras pueden tener casas de partos, consultorios propios, pueden ejercer su profesión de forma individual o en equipo con otros profesionales, en hospitales públicos y privados y pueden atender a la mujer en su domicilio.

Lamentablemente, junto con modificaciones favorables, se ha introducido una que es altamente alarmante: eliminar la posibilidad de las casas de parto, marcando una tendencia que llevará a quitar también del proyecto de ley, la atención y asistencia por parte de las parteras de los partos planificados en domicilio.

Ultima modificacion el Viernes, 07 de Octubre de 2011 18:58
Sábado, 05 de Febrero de 2011 21:58

Links de algunos sitios de interes

por Administrador

Sábado, 05 de Febrero de 2011 19:47

Cómo prepararse para el parto

por Edith Diez Mail: edithdiez@argentina.com
Vota este articulo
(3 votos)

Desde mis comienzos al ejercer como partera, me di cuenta que las mujeres en las salas de pre parto o de parto buscaban desesperadamente una mano o una mirada, esto las tranquilizaba y después del nacimiento de su hijo había un montón de palabras de gratitud.

Lo mismo me sucedió a mi cuando en la cesárea donde nacía mi primer hijo, el anestesista empezó a acaríciame las orejas y para mi fue una bendición, alguien estaba conmigo, cerca y me tocaba. En esos momentos hay una enorme soledad, desamparo y miedo. Y yo ¡jamás me olvide de esa persona!

El acompañamiento de trabajo de parto en el domicilio no es otra cosa que contar con la partera en tu casa para que todas las horas que faltan para el parto se puedan transcurrir en tu cuarto, en tu baño con tu pareja, con tus olores y tus sonidos y con todo lo que hace a que cada una pueda estar en intimidad.

Ultima modificacion el Sábado, 05 de Febrero de 2011 20:11
Viernes, 31 de Diciembre de 2010 19:33

Resonancias de un varón sobre otros modos de parir

por Santiago Emilio Montilla Galeano
Vota este articulo
(2 votos)

Por Santiago Emilio Montilla Galeano
En esta propuesta se parte de la base conceptual que mira los procesos de embarazo, parto y puerperio como  procesos psico-fisiológicos, sexuales-naturales, como momentos vitales que implican crisis, cambios y mutación subjetiva.

 

Ultima modificacion el Viernes, 31 de Diciembre de 2010 19:35
Viernes, 31 de Diciembre de 2010 19:33

Resonancias de un varón sobre otros modos de parir

por Santiago Emilio Montilla Galeano
Vota este articulo
(0 votos)

Por Santiago Emilio Montilla Galeano
En esta propuesta se parte de la base conceptual que mira los procesos de embarazo, parto y puerperio como  procesos psico-fisiológicos, sexuales-naturales, como momentos vitales que implican crisis, cambios y mutación subjetiva.
Desde el punto de vista de las relaciones de género, sostenemos que los varones y las mujeres estamos conformados social y subjetivamente por significaciones sociales que desvalorizan y subordinan a la mujer respecto del varón. Estas construcciones imaginarias y socio-históricas establecen roles diferenciados para varones y mujeres; de modo tal que lo público y su mundo es asignado al varón que asume como propios los modos racionales de existencia.  Para la mujer, el imaginario dominante le asigna el mundo de lo privado y su lógica afectiva y emocional al mismo tiempo que es subordinada al dominio masculino. Lo público es remunerado y por ello también valorado por la sociedad en su conjunto. Lo privado es carente de remuneración y valoración (invisibilización) o en todo caso es desvalorizado.
Para quienes se lo permiten, el momento del embarazo -y generalizando lo que es en realidad un desigual y combinado proceso- estas lógicas de dos modos de mundo y existencia separados por género, tienden a unirse en la concreción de lxs hijxs. No sólo para concepción, sino que el propio proceso de gestación permite encuentros de pareja en los que la lógica es casi enteramente afectiva, emocional e íntima, es decir, femenina. El embarazo es sexual en todo su proceso, y sobre su final –el parto- lo es en grado sumo, al mismo tiempo que la intimidad.
La experiencia clínica –psicológica y médica- dicta que hay dos momentos en los que esta situación de embarazo descripta, puede virar hacia otras lógicas que contradicen, opacan y desmienten el proceso emocional-efectivo.
Un primer momento es aquel en el que el varón, en vez de afirmar sus vínculos afectivos y emocionales con su mujer y su bebé por venir,  afirma sus lazos con la “comunidad de los hombres” en clave de un machismo ligado a la “potencia” y el dominio territorial. Potencia que debe entenderse como poder, dominio y soberanía sobre la mujer; cuerpo sentido como territorio propio, enclave de un régimen familiar patriarcal y/o machista. Se trata de una lógica de subjetivación mayoritaria que tracciona los cuerpos en el sentido de la desligadura afectiva de la pareja y la ligazón, fidelidad y lealtad a lo racional, por ello al cálculo, a la especulación, a los desvíos, a las trampas, entre otras coartadas.
Hay un segundo momento en el que el varón pierde el rastro de su mujer y su criatura: es aquel en el que deja en manos del sistema médico y de sus propios miedos un proceso afectivo y emocional que el embarazo ha permitido construir entre por lo menos tres: madre, padre y bebé.
Al igual que otros sistemas imaginarios, sean estos disciplinarios, grupales o colectivos, el sistema médico afirma  dominios microfísicos sobre la sociedad. Mediante estos,  dociliza los cuerpos, los amolda a su funcionamiento, establece potestades y soberanías. Se afirma arquitectónica y territorialmente en los hospitales, clínicas y las organizaciones e instituciones que hacen parte de la medicina como disciplina. Se afirma en las enfermedades y las patologías, ya que concibe la vida como un proceso de morbilización hacia la muerte; por ello universaliza los procesos naturales de cambio,  como patológicos. De este modo opera reduciendo la vida, sus mutaciones y cambios a objetos (enfermedades) discernibles, territorios legitimados de intervención médica.
El proceso normal de embarazo, parto y puerperio, se ha convertido en uno de los últimos territorios conquistados por la disciplina médica[1]: el aumento del número de cesáreas innecesarias, las llamadas rutinas médicas como los fórceps, la episiotomía, las anestesias, entre  otros, hablan de una multiplicidad de intervenciones que desposeen a la mujer, su pareja y a las criaturas de momentos de afirmación del lazo afectivo-emocional. Es el varón quien realiza esta “entrega final” a las manos médicas; cuestiones como: su escasa información, su propio miedo a los procesos naturales corporales, el miedo y desconocimiento de su pareja, la urgencia aparente del parto, los miedos de su mujer (naturales, esperables), las ansiedades lógicas de ambos, hacen que el varón opere como aquel que acostumbrado a decidir, a razonar, finalmente lo haga en la clave del miedo a  la incertidumbre irracional: entregará a la parturienta a la racionalidad y certidumbre disciplinarias que aparece ofreciendo el sistema médico.
¿Será posible operar sobre los miedos de las parejas a la hora de parir? El sistema médico legitima su intervención en esos miedos y en los propios ¿cómo acompañar –sin intervenir- un proceso normal de embarazo, parto y puerperio? ¿Quién o quienes deciden acerca de esta “normalidad”? ¿Son los médicos y su sistema quienes pueden restar al varón de su dominancia racional? ¿Es posible contar con que l@s obstetras resolverán la abstinencia afectiva de los varones frente al embarazo de sus parejas? ¿Cuál es el rol de las parteras-obstétricas? ¿Pueden ellas –no médicas- acompañar a la pareja gestante? ¿Será en hospitales o en lugares dispuestos para la normalidad del parto y puerperio? Las casas de parto, su personal, su modo de uso, su arquitectura ¿facilitarían y aumentarían los vínculos afectivos de la pareja y de la pareja con las criaturas? ¿Qué sucederá aquí ante la existencia de posibles riesgos?


[1]Patologizar el embarazo y medicalizar el parto, trae aparejadas la intervención de prácticas innecesarias.

Ultima modificacion el Lunes, 29 de Noviembre de 1999 21:00
Jueves, 30 de Diciembre de 2010 11:06

Proyecto de Ley. Reforma de la ley 25.929. Creación de Casas de Partos

por Santiago Emilio Montilla Galeano
Vota este articulo
(4 votos)

 

cemento de árbol

1.-Delimitación del problema. [1]

Esta propuesta de trabajo apunta a modificar la Ley Nacional25.929, llamada de Parto humanizado. Esta norma data del año 2004 y pretende limitar la intervención médica en el proceso del parto normal no patológico. Si bien avanza sobre el poder médico (medicalización/patologización de la vida) deja aún espacios en el que éste puede aún distorsionar, afectar, y dañar los procesos de embarazo, parto y puerperio normales. El vacío legal aparece cuando en el artículo 2, inciso “a” de la presente ley se establece:

Artículo 2º.- Toda mujer, en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto, tiene los siguientes derechos:  a) A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar durante esos procesos de manera que pueda optar libremente cuando existieren diferentes alternativas.”[2]

1.- No específica en qué momento las mujeres tienen derecho a ser informadas, con lo cual el poder médico (masculino) dispondrá siempre sobre un vacío de poder, aquello que más le convenga como corporación, como poder-saber. La ley debe ocupar ese vacío y especificar con claridad el período gestacional en el que la mujer debe ser informada.

2.-El vacío central de este artículo es que habla de informar a la mujer embarazada de las intervenciones médicas posibles, deja sin plantear las intervenciones no médicas, es decir no menciona todas aquellas prácticas de rutina de la partería que no tienen connotación médica ya que en su mayoría los partos son de curso normal y no necesitan de intervención médica alguna. El artículo parece avanzar (y avanza) brindando información de prácticas médicas posibles (con los dos vacíos mencionados arriba) de realizar, pero al mismo tiempo no ofrece otros modos de parir, en los que la medicina no tenga intervención, más que de resguardo y co-visión.

3.- Desde nuestro punto de vista deja sin tratamiento otros modos de parir en los que la medicina y el sistema médico sólo tengan un rol de espectadores especializados y en donde la figura central sea la madre y su bebé o en todo caso la madre, su pareja y su bebé. La ley debe proveer de “casas de parto” para quienes -informados de las prácticas médicas y las alternativas no médicas- puedan elegir el modo de parto a llevar.

Respecto del inciso “b”:

“b) A ser tratada con respeto, y de modo individual y personalizado que le garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial y tenga en consideración sus pautas culturales.”[3]

Ultima modificacion el Sábado, 05 de Febrero de 2011 19:14
Jueves, 30 de Diciembre de 2010 11:00

Proyecto de Ley. Reforma de la ley 25.929. Creación de Casas de Partos

por Santiago Emilio Montilla Galeano
Vota este articulo
(0 votos)

 

cemento de árbol

1.-Delimitación del problema. [1]

Esta propuesta de trabajo apunta a modificar la Ley Nacional25.929, llamada de Parto humanizado. Esta norma data del año 2004 y pretende limitar la intervención médica en el proceso del parto normal no patológico. Si bien avanza sobre el poder médico (medicalización/patologización de la vida) deja aún espacios en el que éste puede aún distorsionar, afectar, y dañar los procesos de embarazo, parto y puerperio normales. El vacío legal aparece cuando en el artículo 2, inciso “a” de la presente ley se establece:

Artículo 2º.- Toda mujer, en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto, tiene los siguientes derechos:  a) A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar durante esos procesos de manera que pueda optar libremente cuando existieren diferentes alternativas.”[2]

1.- No específica en qué momento las mujeres tienen derecho a ser informadas, con lo cual el poder médico (masculino) dispondrá siempre sobre un vacío de poder, aquello que más le convenga como corporación, como poder-saber. La ley debe ocupar ese vacío y especificar con claridad el período gestacional en el que la mujer debe ser informada.

2.-El vacío central de este artículo es que habla de informar a la mujer embarazada de las intervenciones médicas posibles, deja sin plantear las intervenciones no médicas, es decir no menciona todas aquellas prácticas de rutina de la partería que no tienen connotación médica ya que en su mayoría los partos son de curso normal y no necesitan de intervención médica alguna. El artículo parece avanzar (y avanza) brindando información de prácticas médicas posibles (con los dos vacíos mencionados arriba) de realizar, pero al mismo tiempo no ofrece otros modos de parir, en los que la medicina no tenga intervención, más que de resguardo y co-visión.

3.- Desde nuestro punto de vista deja sin tratamiento otros modos de parir en los que la medicina y el sistema médico sólo tengan un rol de espectadores especializados y en donde la figura central sea la madre y su bebé o en todo caso la madre, su pareja y su bebé. La ley debe proveer de “casas de parto” para quienes -informados de las prácticas médicas y las alternativas no médicas- puedan elegir el modo de parto a llevar.

Respecto del inciso “b”:

“b) A ser tratada con respeto, y de modo individual y personalizado que le garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial y tenga en consideración sus pautas culturales.”[3]

En este inciso los vacíos legales son llenados con la presencia se lo existente/dominante, es decir, el sistema médico:

1.- La noción de “intimidad” utilizada en el inciso que vaciada o desfondada para la mujer en tanto que el sistema médico, la recibe, la atiende, la interviene en clínicas y hospitales. La arquitectura, el diseño y la escases de recursos –sobre todo en hospitales públicos-; la presencia de médicos obstetras, parteras, residentes, enfermeras que entran y salen de las salas (no sólo de los quirófanos), pero sobre todo, que no ha visto en su vida, hacen que la noción de intimidad simplemente quede desmentida.

2.-La propuesta del inciso de respetar los derechos culturales, las pautas culturales se vuelven inviables en tanto las clínicas y hospitales no son otra cosa que la vulneración de las diferencias. Su arquitectura y diseño, el sistema médico, su orden científico disciplinario, imponen su orden, cosmovisión y certidumbres, todas ellas médicas.

Deben revisarse y modificarse estos aspectos del inciso en cuestión para dar lugar a la intimidad de las mujeres, para personalizar sus necesidades, para respetar sus pautas culturales

Inciso “h”, establece:

Ultima modificacion el Jueves, 30 de Diciembre de 2010 11:03
Jueves, 30 de Diciembre de 2010 11:00

Proyecto de Ley. Reforma de la ley 25.929. Creación de Casas de Partos

por Santiago Emilio Montilla Galeano
Vota este articulo
(0 votos)

 

cemento de árbol

1.-Delimitación del problema. [1]

Esta propuesta de trabajo apunta a modificar la Ley Nacional25.929, llamada de Parto humanizado. Esta norma data del año 2004 y pretende limitar la intervención médica en el proceso del parto normal no patológico. Si bien avanza sobre el poder médico (medicalización/patologización de la vida) deja aún espacios en el que éste puede aún distorsionar, afectar, y dañar los procesos de embarazo, parto y puerperio normales. El vacío legal aparece cuando en el artículo 2, inciso “a” de la presente ley se establece:

Artículo 2º.- Toda mujer, en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto, tiene los siguientes derechos:  a) A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar durante esos procesos de manera que pueda optar libremente cuando existieren diferentes alternativas.”[2]

1.- No específica en qué momento las mujeres tienen derecho a ser informadas, con lo cual el poder médico (masculino) dispondrá siempre sobre un vacío de poder, aquello que más le convenga como corporación, como poder-saber. La ley debe ocupar ese vacío y especificar con claridad el período gestacional en el que la mujer debe ser informada.

2.-El vacío central de este artículo es que habla de informar a la mujer embarazada de las intervenciones médicas posibles, deja sin plantear las intervenciones no médicas, es decir no menciona todas aquellas prácticas de rutina de la partería que no tienen connotación médica ya que en su mayoría los partos son de curso normal y no necesitan de intervención médica alguna. El artículo parece avanzar (y avanza) brindando información de prácticas médicas posibles (con los dos vacíos mencionados arriba) de realizar, pero al mismo tiempo no ofrece otros modos de parir, en los que la medicina no tenga intervención, más que de resguardo y co-visión.

3.- Desde nuestro punto de vista deja sin tratamiento otros modos de parir en los que la medicina y el sistema médico sólo tengan un rol de espectadores especializados y en donde la figura central sea la madre y su bebé o en todo caso la madre, su pareja y su bebé. La ley debe proveer de “casas de parto” para quienes -informados de las prácticas médicas y las alternativas no médicas- puedan elegir el modo de parto a llevar.

Respecto del inciso “b”:

“b) A ser tratada con respeto, y de modo individual y personalizado que le garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial y tenga en consideración sus pautas culturales.”[3]

En este inciso los vacíos legales son llenados con la presencia se lo existente/dominante, es decir, el sistema médico:

1.- La noción de “intimidad” utilizada en el inciso que vaciada o desfondada para la mujer en tanto que el sistema médico, la recibe, la atiende, la interviene en clínicas y hospitales. La arquitectura, el diseño y la escases de recursos –sobre todo en hospitales públicos-; la presencia de médicos obstetras, parteras, residentes, enfermeras que entran y salen de las salas (no sólo de los quirófanos), pero sobre todo, que no ha visto en su vida, hacen que la noción de intimidad simplemente quede desmentida.

2.-La propuesta del inciso de respetar los derechos culturales, las pautas culturales se vuelven inviables en tanto las clínicas y hospitales no son otra cosa que la vulneración de las diferencias. Su arquitectura y diseño, el sistema médico, su orden científico disciplinario, imponen su orden, cosmovisión y certidumbres, todas ellas médicas.

Deben revisarse y modificarse estos aspectos del inciso en cuestión para dar lugar a la intimidad de las mujeres, para personalizar sus necesidades, para respetar sus pautas culturales

Inciso “h”, establece:

“h) A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.”

1.-No se formula la obligatoriedad para el sistema médico, de que las prácticas médicas obligatorias sobre el/la recién nacida como la determinación de grupo y factor Rh, aplicación de vitamina K 1 mg intramuscular, aplicación de vacuna BCG al recién nacido antes del alta[4]y las que establecen las leyes vigentes, se lleve adelante en el lugar y el modo que la mujer y la pareja determinen.
2.-Ámbito de aplicación.

Nos parece que esta ley debe respetar lo establecido por la ley que estamos reformando 25.929 que dice en su Artículo 1:

“La presente ley será de aplicación tanto al ámbito público como privado de la atención de la salud en el territorio de la Nación. Las obras sociales regidas por leyes nacionales y las entidades de medicina prepaga deberán brindar obligatoriamente las prestaciones establecidas en esta ley, las que quedan incorporadas de pleno derecho al Programa Médico Obligatorio.”

3.-Destinatarios. Personas, grupo de personas a las que estará dirigida la norma.

Tal cual lo establece la norma citada, está dirigida y beneficia a las mujeres, sus parejas y sus hijxs.

4.-Síntesis del proyecto de ley.

El proyecto de ley que reforma la ley vigente desde 2004, 25.929 o de Parto humanizado, propone la modificación del artículo 2 incisos “a”, “b” y “h”. Propone además el agregado de un artículo nuevo que ofrezca a las madres y a las parejas “casas de partos” como alternativas a los hospitales y clínicas.

La modificación del inciso “a” del artículo 2 refiere a las lagunas que este deja abiertas y que suponemos el sistema médico, ocupa sin vacilaciones. Al vacío legal señalado respecto de que no está señalado el período en el que la mujer debe ser informada,[5] proponemos que la mujer y su pareja (o quien ella designe) deben ser informados de la prácticas médicas posibles de ser realizadas en el primer trimestre de embarazo y repetidas en el segundo y tercer trimestre. Esta repetición temprana y repetida apunta al modo de la memoria corto plazo del embarazo y parto. Es sabido que por la novedad, la alegría, las expectativas de la llegada de un bebé a la vida, la ansiedad, se produce un modo diferencial y corto de fijación de los recuerdos y sobre todo aquellos que tienen un abordaje racional como se plantea cuando hablamos de “información sobre intervenciones médicas”; por ello debe ser especificado el período y su repetición. Por otro lado deberán proveerse a la mujer y sus acompañantes de material gráfico acerca de las intervenciones posibles con sus nombres técnicos, sus procedimientos gráficamente descriptos; en este material deben estar indicados otros modos de acceso a la misma información: link de páginas webs, videos, películas y otros.

Marcamos en los primeros párrafos otro vacío legal a cubrir: no se informa de intervenciones no médicas, es decir no hay en el sistema médico la posibilidad de mostrar a la mujer otros modos de parir que no sean según los métodos de la medicina, en los lugares que la medicina indica: clínicas, sanatorios y hospitales. Procuraremos llenar este vacío con la fórmula acerca de que el propio sistema médico debe estar obligado a informar (en los períodos descriptos que detallamos arriba) sobre otros modos de parir y acerca de intervenciones no médicas e el embarazo, parto y puerperio.

Respecto del inciso “b” del mismo artículo y en relación al vacío señalado acerca de la noción de “intimidad” y respeto por las “pautas culturales” que sostiene el inciso y que queda claramente desmentida, toda vez que un hospital, sanatorio o clínica no está arquitectónicamente diseñado para proveerla; se establece en nuestra reforma que: “intimidad” y “pautas culturales” será aquello que la mujer y su pareja designen como tal. Definidos los dos modos de existencia, el servicio médico proveerá a la pareja de lo pedido.

La reforma de este inciso deja de todos modos algunos vacíos que no pueden ser tomados en el inciso y sí en el artículo nuevo que proponemos.

Respecto del inciso “h” del artículo 2, decimos que debe establecerse en el inciso que la madre y su bebé sólo serán separados cuando la madre autorice y esté en juego la vida del bebé. No será posible bajo ningún aspecto que el sistema médico realice práctica alguna sin el consentimiento de la madre y su pareja. Si bien es cierto que hay leyes nacionales que imponen a los médicos ciertas prácticas (no todas) invasivas y dolorosas para xl bebé recién nacidx, estas serán llevadas adelante con el consentimiento materno y paterno. Nuestra propuesta por ahora no ofrece reforma de estas leyes, sin embargo avanzamos sobre la modificación del inciso “h” para asentar que la separación de madre y bebé sólo será en casos extremos y que todas las prácticas inevitables serán en presencia de la madre.

“casas de partos” es una propuesta para llenar la laguna existente en la ley y aparecería en la misma con el Nº 3 en el articulado, corriéndose los números de los artículos de la ley original, en secuencia numeral ordenada.

5.-Objeto de la ley.

La reforma que proponemos pretende acercar a las mujeres y las parejas gestantes un modo de llevar a adelante el proceso de embarazo, parto y puerperio normales, es decir: sin intervenciones de otros y otras salvo que ellos designen. Permitirles que todo este recorrido sea autogestionado, del mismo modo que la sexualidad que los unió hasta el momento, que sea íntimo como el sexo que engendró la vida. Permitir modos de parto en los que la pareja sea el centro de las decisiones y las experiencias, sin que ninguna disciplina científica intercepte aquello que ellxs quieren. Permitir a la mujer, al varón, a la pareja de la gestante, un lugar acondicionado por ellxs mismxs para parir y que les sean provistos el personal y los materiales que se precisen para un embarazo, sobre todo un parto y un puerperio normales.

6.-Alcance.

La reforma se propone llegar a todo el territorio nacional. Procura que las “casas de partos” sean accesibles en todas las ciudades y pueblos, que no haya ningún tipo de restricciones para acceder a las mismas y que el único requisito sea el de una mujer embarazada que lo solicite.

Al tratarse de un lugar despojado de tecnología médica, sin personal fijo, sin otro gasto que su mantenimiento básico, se conseguirá disminuir los costos para el sistema de salud en todo el país. Esta disminución se acentúa en tanto las intervenciones médicas y sobre todo las cesáreas –que ya alcanzan al 40 % de los partos- se reducirán al 15 % esperable.[6]

7.-Aportes operativos.

Mediante la reformulación de los incisos “a”, “b” y “h” se procura:

-Inciso a: que la mujer, su pareja y quien ella designe, sean informados tempranamente en el embarazo y repetidamente durante el mismo –una vez por cada trimestre recorrido- de las intervenciones médicas posibles. Serán informados además de otros modos de parir que no involucren al sistema médico, ofreciéndose a la mujer gestante, su pareja y a quienes la mujer designe, una “Casa de partos” (ver reforma artículo 3) cercana a su domicilio y con las condiciones de personal y mantenimiento adecuadas a un parto no patológico.

Para la transmisión de esta información serán designadas la parteras que brindarán los contenidos en forma individual o de grupos de mujeres y parejas.

Para el caso de la detección temprana de patología en el embarazo, será incluido un/a médico/a obstetra.

El sistema de salud, público y privado, brindará material informativo sobre otros modos de parir, en sus sitios web, por medios gráficos y en los modos a su alcance.

-Inciso b: Ver Artículo 3 reformado.

-Inciso h: Idem.

Reforma: Inclusión de nuevo articulado y corrimiento de numeración consecutiva.

Artículo 3:

Se crea el  programa de “Parto libre en Casas de Partos”.

El estado nacional, a través de sus ministerios relacionados: Desarrollo Social, Educación y Salud deberán conformar equipos de trabajo conjunto para el diseño, construcción y administración de las “Casas de Partos”. Los equipos de trabajo serán colegiados, teniendo cada ministerio la misma cantidad de representantes y coordinando de modo rotativo por períodos de un año, comenzando por el Ministerio de educación.

Será de su incumbencia construir y administrar una “casa de parto” cada mil mujeres censadas, según el Censo Nacional 2010. De igual modo que en el párrafo anterior, los equipos tendrán representantes idóneos en igual cantidad y coordinados del mismo modo.

Las “casas de partos” contarán con equipos interdisciplinarios coordinados por parteras y conformados por una trabajadora social y encargada de mantenimiento e higiene del lugar. El personal será compuesto exclusivamente por mujeres.

Estos ministerios encararán la conformación de equipos de difusión de alternativas al parto humanizado-medicalizado. Este equipo será quien garantice la presentación de escritos y ponencias en congresos y encuentros colectivos de educadores/as, médicos/as, Psicólogas/os, y todas las disciplinas del campo social. Será de su incumbencia la elaboración de contenidos y propuestas pedagógicas para su difusión en todos los niveles educativos de instituciones públicas y privadas, referidas al parto no medicalizado llevado adelante en “casas de partos”.

Se conformará un equipo de seguimiento estadístico que registre la cantidad de partos en centros de salud, la incidencia de patologías, cesáreas e intervenciones médicas.  Al mismo tiempo este equipo hará el seguimiento de las “casas de partos”, registrando los mismos items que en los centros de salud, incluyendo además, el proceso del puerperio. Este equipo llevará adelante los cuadros estadísticos comparativos entre los costos fijos y variables para los partos institucionales y un los partos libres o en “casa de partos”.

PROYECTO DE LEY

Reforma Ley nacional de 25.929 o de Parto Humanizado.

Modificación del articulado y sustitución de artículo 3 y 4 que instituye las “casas de partos” como lugar alternativo de nacimiento, controles de embarazo y tramitación del puerperio. Declaración sobre la instalación de “casas de partos” en el territorio nacional.

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina declaran:

Solicitar al Poder Ejecutivo, que a través del organismo que corresponda, inicie una campaña de concientización sobre la utilización de “casas de partos” para las mujeres, sus parejas y quienes ellas designen, puedan llevar adelante partos nomales sin intervenciones médicas y con el equipo que designen para los procesos de embarazo, parto y puerperio.

Proyecto de Ley sobre Reforma de Ley Nacional 25.929

FUNADAMENTOS

Artículo 1º: La presente ley será de aplicación tanto al ámbito público como privado de la atención de la salud en el territorio de la Nación.

Las obras sociales regidas por leyes nacionales y las entidades de medicina prepaga deberán brindar obligatoriamente las prestaciones establecidas en esta ley, las que quedan incorporadas de pleno derecho al Programa Médico Obligatorio.

Artículo 2º, Quedará redactado del siguiente modo en sus incisos: a, b y h.

Inciso a: A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar durante esos procesos de manera que pueda optar libremente cuando existieren diferentes alternativas. La mujer, su pareja y quien ella designe, serán informados desde el primer trimestre y repetido otras dos veces hasta el parto, de otros modos de parir que no involucran a la medicina y sus instituciones. Se informará  de las “casas de partos”, su existencia, su localización y disponibilidad, como así también de los equipos humanos disponibles.

Inciso b: A ser tratada con respeto, y de modo individual y personalizado que le garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial y tenga en consideración sus pautas culturales. Para cumplimentar estas disposiciones lasa “casas de partos” ofrecerán un lugar despojado, sin señales del sistema médico, que pueda ser investido de las representaciones que las mujeres consideren propias y respeten su intimidad.

Inciso h: A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales. Optando por las casas de partos, la mujer y su pareja dispondrán tiempo y lugar para llevar adelante prácticas médicas sobre el bebé.

Artículo 3º: Se sustituye en la ley original por el presente:“Toda mujer tiene derecho a llevar a delante su embarazo, parto y puerperio (EPP) como ella misma considere; en procura de lo que considere su propio bien y el de su criatura, para lo cual tiene los siguientes derechos:

Inciso a:-Parir en su domicilio, con el seguimiento y acompañamiento del equipo que considere apropiado durante el período de EPP.

Inciso b:-La mujer contará en zona próxima a su domicilio –que no excederá las 10 cuadras- de una casa de partos acondicionada y con personal suficiente, para llevar adelante el EPP, reduciendo al mínimo la intervención del sistema médico

Artículo 4º: queda sustituido por el texto que sigue a continuación:

Inciso a:-“El estado Nacional, representado por: Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Educación de la Nación; contarán con el presupuesto para llevar adelante la construcción de una casa de partos cada mil mujeres censadas en todo el territorio nacional (Censo nacional de población y vivienda 2010).

Inciso b: El Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Educación de la Nación, ofrecerán equipos interdisciplinarios para llevar adelante las casas de partos, como los equipos de trabajo de parto domiciliario. Estos estarán coordinados por parteras diplomadas y conformados una asistente social y una pedagoga o docente. Dichas casas contarán con una persona para limpieza y mantenimiento; todas las miembros del equipo serán mujeres.

Inciso c: Los tres organismos llevarán adelante el programa de parto domiciliario y parto en casas de partos, como alternativa a los partos medicalizados. Para dicho propósito se conformarán tres equipos interministeriales para llevar adelante tres tareas básicas:

-la creación y difusión de contenidos en todos los niveles educativos acerca de las ventajas de llevar los EPP en condiciones de resguardo e intimidad tal y como es llevada adelante la propia concepción; al mismo tiempo que divulgar las ventajas afectivas, sanitarias y económicas de un parto llevado adelante en la intimidad del hogar o en casas acondicionadas o de partos.

–La creación de equipos interministeriales de estadísticas, que en coordinación con las direcciones de estadísticas de las provincias y nación, llevarán a delante el seguimiento de partos en instituciones públicas y privadas del sistema médico y las llevadas adelantes en domicilios y casa de partos; estableciendo comparaciones y publicando sus resultados con frecuencia semestral.

-Se creará, del mismo modo, un equipo de seguimiento contable de gastos hospitalarios en procesos e intervenciones en períodos de EPP. Seguimientos paralelos se llevarán adelante en casas d partos y partos domiciliarios (con intervención estatal).

Artículo 5º: corresponde al 3º de la ley original. Sin cambios.

Artículo 6º: corresponde al 4º de la ley original. Sin cambios.

Artículo 7º: corresponde al 5º de la ley original. Sin cambios.

Artículo 8º: corresponde al 6º de la ley original. Sin cambios.

Artículo 9º: corresponde al 7º de la ley original. Sin cambios.

Artículo 10º: Comuníquese al Poder Ejecutivo.

 

Dada en la Sala de Sesiones del Congreso Argentino, en Buenos Aires, a los veinticinco días del mes de agosto del año

Sanción…

Promulgación…

Bibliografía:

Sofía Rosa Siqueira Varejao “Aportes de la Psicología Perinatal ante la elección del modo de parir”. Trabajo monográfico sin publicar. Presentado como trabajo final a la materia “Psicología Perinatal”. UBA Facultad de Psicología.

Schallman Raquel, “Parir en libertad. En busca del poder perdido”, Ed. Sudamericana, 2007.

Enciclopedia Cuidados en el Parto Normal. Guía práctica OMS

http://www.holistika.net/parto_natural/oms/cuidados_en_el_parto_normal._guia_practica_oms.asp

Enciclopedia Wikipedia http://es.wikipedia.orghttp://whqlibdoc.who.int/hq/1996/WHO_FRH_MSM_96.24_spa.pdf

http://www.clap.ops-oms.org/web_2005/BOLETINES%20Y%20NOVEDADES/BOLETIN%2009.pdf

http://www.scielosp.org/scielo.php?pid=S1020-49892007000300008&script=sci_arttext

 

 

 


[1] Trabajo presentado como examen final en el curso virtual: “Derechos Humanos y Género” dicado en 2010 por la Secretaría de Derechos Humanos dependiente del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación.

[2] Resaltados nuestros.

[3] Subrayados nuestros.

[4] Prácticas obligatorias por ley que deberían ser revisadas por su invasividad para el/la recién nacidx.

[5] Ver punto 1 de este mismo trabajo, pag 1.

[6] Según OMS (Organización Mundial de la salud)Ver: http://whqlibdoc.who.int/hq/1996/WHO_FRH_MSM_96.24_spa.pdf

http://www.clap.ops-oms.org/web_2005/BOLETINES%20Y%20NOVEDADES/BOLETIN%2009.pdf

http://www.scielosp.org/scielo.php?pid=S1020-49892007000300008&script=sci_arttext

Ultima modificacion el Lunes, 29 de Noviembre de 1999 21:00
«InicioPrev12PróximoFin»
Página 1 de 2